La primera investigación longitudinal del país sobre personas cuidadoras informales permite comprender cómo evolucionan la sobrecarga, la participación laboral y las necesidades de apoyo en distintos grupos de cuidado.
El Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado (MICARE) presenta los resultados del Estudio MICARE 2023-2025. Personas cuidadoras no remuneradas: seguimiento longitudinal del cuidado en Chile, investigación que durante tres años realizó un seguimiento a personas cuidadoras informales, generando evidencia inédita sobre cómo se vive y transforma el trabajo de cuidado en el país.
El estudio muestra que el cuidado no es una experiencia estática ni homogénea. Las trayectorias de quienes cuidan cambian según la situación de la persona acompañada, el nivel de dependencia y los apoyos disponibles.
Entre sus principales hallazgos, la investigación revela que más del 90% de las personas cuidadoras realiza esta labor todos los días, con jornadas promedio de 15 a 16 horas, y que cerca del 90% correside con la persona a quien cuida.
Asimismo, confirma que el cuidado continúa siendo una responsabilidad asumida principalmente por mujeres: el 76,3% de quienes cuidan a personas mayores dependientes son mujeres, cifra que alcanza el 93,3% en el caso del cuidado de personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID).
Uno de los principales aportes del estudio es mostrar que las necesidades de apoyo cambian con el tiempo. En quienes cuidan a personas mayores dependientes, la carga del cuidado aumenta entre 2023 y 2025, con un incremento en la sobrecarga y la soledad asociado al avance de la dependencia. En cambio, en quienes cuidan a personas con DID se observan procesos de adaptación y estabilización en algunas dimensiones, vinculados a cambios en las dinámicas de cuidado y mayores niveles de autonomía.
Los resultados también evidencian el impacto del cuidado en la vida laboral: más de la mitad de las personas cuidadoras se encuentra fuera del mercado laboral y un 12% señala haber dejado su trabajo por falta de apoyos o redes de relevo.
Desde MICARE, esta evidencia busca contribuir al desarrollo de políticas públicas que reconozcan la diversidad de experiencias de cuidado y permitan avanzar hacia apoyos más pertinentes para las distintas realidades que enfrentan las familias en Chile.
“Esta investigación permite comprender que no existe una única forma de cuidar. Las necesidades evolucionan y las respuestas deben acompañar esas trayectorias, considerando tanto el aumento de la dependencia como los procesos de autonomía que también forman parte del cuidado”, expresa Claudia Miranda, directora de MICARE.
El Estudio MICARE ya se encuentra disponible para consulta y descarga, aportando nueva evidencia para comprender los desafíos actuales del cuidado en el país.